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POLÍTICAS DE GÉNERO, LA PARIDAD Y OTRAS QUIMERAS
Describir la historia de la lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres, pudiera resultar imposible en un breve texto, pero basta ejemplificar que, al lado de las grandes batallas y acontecimientos sociales y políticos, la representación y el ejercicio de ideales y aspiraciones de las mujeres ha estado presente todo momento, esto es innegable.
Por eso en cualquier toma de decisiones públicas o privadas, muy a pesar del sistema patriarcal, existen trasgresoras que entre el tumulto masivo opinan, argumentan, defienden, transforman e inciden. En todos los ámbitos surgen mujeres con la voluntad precisa de ser, de romper esquemas, mejorar su calidad de vida y hay algunas, que buscan también el bien colectivo y la solución de problemáticas sociales.
Hoy estamos frente a un proceso de cambios de gobierno estatal y municipal, donde previamente existió una participación extraordinaria de ciudadanas, como activistas de campaña, candidatas y votantes, donde nuevamente el voto femenino rebaso al porcentaje del voto masculino, lo que podemos señalar, que fueron las ciudadanas potosinas quienes determinaron al hoy gobernador y presidente municipal electo.
En otros tiempos, justo en este momento estaríamos ante un silencio, la callada forma de la resignación. Afortunadamente la osadía y la persistencia de otras antecesoras nos empuja a cuestionar decisiones arcaicas, porque mucha avanzada, pero la visión y la experiencia de algunas nos hace pensar que no hay tan buenos augurios, menos para nosotras las mujeres, aun así, la aspiración firme de que se requieren políticas públicas con perspectiva de género, la paridad en los cargos de dirección de primer nivel y el perfil idóneo de las responsables de las instancias de la mujer, son demandas justas, urgentes, inaplazables, y que por demás deben de ser innegociables.
En el caso del municipio de Mexquitic de Carmona donde la población mayoritaria son niñas y mujeres y donde las instituciones correspondientes han sido históricamente omisas y ajenas, la esperanza reaviva, porque para eso son los cambios, para que cada tres años exista la posibilidad de que ahora si la revolución nos haga justicia a las mujeres. Afortunadamente existen ciudadanas para ocupar el cargo de la Instancia Municipal de la mujer con formación de género como Anahí Vázquez García o Alicia Rodríguez, quien la primera, una joven entusiasta, participativa, con una idea clara de la lucha del reconocimiento de los derechos de las mujeres y la segunda como una mujer con experiencia y capacidad para gestionar y negociar políticas con perspectiva de género.
Las demandas siguen siendo el Centro municipal de justicia para mujeres, guarderías infantiles, apoyos económicos para impulsar el desarrollo social, capacitación laboral y artesanal, descuentos de transporte público para mujeres trabajadoras, becas universitarias para mujeres que aporten su talento en beneficio del municipio, por citar las más prioritarias.
La demanda existe, las voces que son muchas, también existen, la sugerencia es un ejercicio ciudadano, legítimo y responsable, la gobernanza requiere equilibrios y saberes, porque tres o seis años son muchos para iniciar transformaciones o es poco para crear conciencia entre las mujeres de que el voto ya no debe de ser de a gratis.

septiembre 25, 2021

