Saludamos a nuestros queridos seguidores y esperamos que hayan tenido un buen inicio de año, aunque la creciente inflación, cuarta ola de covid y desaceleración en el crecimiento económico no auguran que así fue ni será pero, para las noticias de esta última semana, también presentaremos las buenas nuevas, entre ellas que se les negó el registro a dos partidos políticos en el Estado, el Partido Redes Progresistas y Fuerza por México que, por cierto, éste último, en nombre de su líder nacional, Gerardo Islas Coronado, estuvo en la sesión donde se diera el fallo para tratar de revertir la decisión acaso, por lo que más tarde citará a rueda de prensa para comunicar a su militancia que impugnaran.
Otro hecho trascendente es que tenemos el aumento en la inflación, el conocido aumento generalizado de los precios, lo que acarrea que nuestros ahorros se conviertan en pérdidas y la renta de nuestras inversiones se convierta en prácticamente 0. Claro, porque si uno ahorró $1,000 mensuales, a final de año va a tener para ese celular de $12,000 que quería, o tal vez no, pues de manera constante, y por una cantidad de factores incalculables la inflación alcanzó un 7%, lo que nos lleva a tener que estirar casi $900 pesos extra para adquirirlo al chaz chaz, (claro, este es un ejemplo ilustrativo, ya que los precios pueden aumentar mucho más o incluso disminuir dependiendo del producto).
La verdad es que la inflación afecta gravemente a todos, principalmente a las clases más bajas, mismas que no son propietarias ni de la tierra ni de su trabajo, cada vez con menos posibilidades de construir un patrimonio, y de permitir que las generaciones venideras escalen de nivel socioeconómico.
Por otro lado, la premonición realizada en el editorial pasado se materializa en las alegaciones de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), mismo que informa sobre una fuga de inversiones en el mercado inmobiliario en San Luis Potosí, a su vez indicando que si se pudieran vender 10 mil viviendas se generarían aproximadamente 40 mil empleos.
En esto, debemos recordar la importancia de atender al sector comercial, pues estamos en el entendido que las sociedades somos interdependientes. Si hay un déficit en la vivienda, precios inflados en los materiales de construcción y un aumento en impuestos a la compraventa de casas, edificios y locales, se puede destacar muy claramente una mala coordinación entre todos los sectores del Estado. Oye gobierno,
échanos la mano a todos, que la vivienda es una necesidad, es un derecho humano y los comerciantes no van a absorber los aumentos.
Por último, regresamos con la negativa por parte del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana para las solicitudes de los partidos políticos Redes Sociales Progresistas y Fuerza por México para ser reconocidos como tales, y acceder al jugoso financiamiento que somos todos los mexicanos a través de las finanzas públicas.
Sabemos que se puede pensar que esto es malo, pues existirán menos contrapesos con los partidos actuales, pero basta mirar al Congreso, con la impotente oposición del partido Redes Sociales que inútilmente se para a hablar en contra de los sinsentidos, incongruencias y pavoneos de las fuerzas políticas que sí tienen fuerza, y que hasta son capaces de pagar miles para colocar espectaculares en la Avenida Salvador Nava y tratar de legitimarse junto con su esposo, literalmente, y anterior diputado y dueño de hoteles en Salinas.
Lo cierto es que la democracia es un cascarón vacío, y estamos seguros de que ninguna persona que no viva del erario o que no esté buscando vivir de él, no se siente identificada con los colores de los partidos en México. ¿Cuántas personas reales, de a pie, cuántas personas ingenieros, médicos, artistas, conocen que se sientan representados por los ideales de un partido? Y aquí hago el paréntesis enorme que es el presidente actual de nuestro país, quien es la viva imagen del carisma, pero él no entra en lo que estamos diciendo porque le quedan tres años para irse. El punto es que los partidos son grupos que viven del trabajo de todos, por lo que sí existen menos, es una buena noticia.
Así es. ¡Hasta la próxima!

