EL FALSO DEBATE DE LA HONROSA MEDIANÍA.
ENTRE REACCIONARIOS DE AFUERA Y DE ADENTRO.
Leyendo las críticas del antipático hijo de Calderón al hijo de AMLO, me queda la impresión que Calderón tiene muchos hijitos en el propio Morena que le hacen segunda.
Sin cargo alguno derivado de la política orientada a participar en el gobierno, he podido viajar con mi pareja, ya jubilados, al extranjero.
A partir del 2015 Cuba, Francia, Países Bajos y Perú han sido nuestros destinos.
Si yo, simple mortal, he tenido la circunstancia para hacerlo, ni qué decir de quienes tienen bastos recursos.
No sobra aclarar que Estefanía y Dora han sido esa circunstancia para mi.
Andrés Manuel padre predicó la austeridad republicana.
La justa medianía que Juárez enarbolaba.
La oposición retuerce los discursos y el oficialismo morenista se enreda en las distorsiones: hasta Sheinbaum y Luisa María Alcalde.
Ni qué decir de las bases, parte del pueblo del que se asegura no es tonto, pero, de que se puede atontar de pronto, ni dudarlo.
Caen en la trampa de la oposición para concluir que todos son iguales.
Cuando Juárez, siendo gobernador de Oaxaca, discurseó ante el congreso estatal, sostuvo que los funcionarios no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad, improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación.
En otras palabras, ni rateros ni huevones.
Señaló que los funcionarios públicos deben ser asiduos al trabajo resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado.
Nunca dijo que vivieran en la pobreza franciscana, sino que se atuvieran a los señalado por la ley.
Aquí el quid del asunto; como les pagues van a vivir.
No es en qué o cómo se gastan la retribución que, como especificó Juárez, la ley les señala; es si esa retribución es justa o no.
Ya parecen hombres necios, parafraseando a Sor Juana, que primero ponen el coco y luego le tienen miedo.
Pero les pagamos lo que les pagamos y viven de acuerdo a la retribución que la ley les señala.
Fox ganaba alrededor de 160 mil pesos al mes y con AMLO se redujo a 121 mil; Sheinbaum percibe 134 mil.
Los senadores ganaban en tiempos de Calderón 125 mil pesos, bajaron a 121 mil con Peña, a 105 mil con AMLO y ahora volvieron a subir a 126 mil.
Los diputados federales perciben su dieta base de 79 mil pesos y casi otro tanto igual para asistencia legislativa y atención ciudadana para sumar 153 mil pesotes; aparte transporte y hospedaje.
Mario Delgado recibe un salario mensual neto estimado en 123,798.98 pesos, sin considerar prestaciones adicionales.
Andrés Manuel hijo percibe entre 80 y 90 mil al mes como secretario de organización de Morena.
¿Cobran así y queremos que vivan como profesores? ¿cobran como presidenta y queremos que vivan como intendentas?
Los profes, en las marchas, sí ponen los puntos sobre las íes al proclamar: “salario de profesor, también al gobernador” o “salario de intendenta para la presidenta”.
Andrés Manuel hijo estuvo diez días en Japón gastando 7,500 por noche con desayuno incluído; sumando comidas, cenas, transportes y recuerdos, digamos que hubiera gastado 12 mil pesos diarios, lo que daría 120 mil pesos. Si gana entre 80 y 90 al mes, con mes y medio de sueldo tiene para darse el gusto.
Mario Delgado no dice cuanto gastó en sus vacaciones a Portugal, pero gana alrededor de 124 mil pesos al mes y ha tenido cargos desde que Manuel Camacho y Marcelo Ebrard andaban en la danza; con Ebrard fue secretario de educación y secretario de finanzas, además de cargos posteriores como presidente de Morena, diputado federal y senador. Ir a Portugal es pan comido.
Ricardo Monreal ha sido tres veces diputado federal, 3 veces senador, Jefe Delegacional y gobernador. Pasear en España se ajusta a sus ingresos.
No tienen por qué pasar su día a día con 200 pesos en la cartera.
Como mantra se repite que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre.
Escribía Díaz Mirón que nadie tendrá derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto.
La oposición, igual, con lo de abrazos y no balazos desvirtúa el enfoque, para centrar la discusión en que los cuatroteístas gastan como si ganaran bien; como si fueran conservadores, porque para ellos ser de izquierda, aunque sea la izquierda a la mexicana, debe significar vivir en la pobreza.
Llegan al extremo de reclamar a Noroña si lo topan viajando en avión en la primera clase.
Son la oposición y, a falta de proyecto de Nación que acepten los mexicanos, hacen alharaca en cómo se gastan los morenistas lo que les pagamos, esquivando el hecho de que a diputados, senadores, gobernadores, presidentes municipales y funcionarios prianistas les pagamos lo mismo.
Por su lado, los morenistas puros, los patriotas fundadores o no, le atizan también con sus decepciones y frustraciones personales.
Incapaces de revertir la retórica, hasta las presidentas Sheinbaum y Alcalde declaran que deben evitar los lujos o la ropa cara aunque tengan recursos económicos para poner ejemplo de la justa medianía.
O sea, ¿invitan a fingir, a aparentar, a simular para que al ciudadano ni se le ocurra pensar en lo que paga de sueldos? No se les vaya a ocurrir demandar su reducción.
“Porque el poder es humildad”, remarca Alcalde, aconsejando parecer humilde aunque sus cuentas bancarias engorden cada mes.
La presidenta pondera que el recurso público es bendito y no debe parar en los bolsillos de los gobernantes. Entiendo que se refiere a que no se lo roben, porque los buenos sueldos que van a parar en sus bolsillos son legales.
Hasta ella los recibe.
Con sus juegos de palabras abren la puerta a las interpretaciones dolosas de los medios de oposición y refuerzan la indignación de la sensibilidad guinda, pues queriendo parafrasear a Juárez se quedan cortos llegando hasta la honrosa medianía, soslayando la parte final: que proporciona la retribución que la ley haya señalado.
¿Cobran como les pagamos y queremos que vivan como profesores? ¿cobran como presidenta y queremos que vivan como intendentas?
Se prefiere que busquen vernos la cara aparentando humildad, sencillez y austeridad con la billetera gorda de sueldos altos pero legales.
Ahora, también hay ricachones metidos a la política, que no se acaban lo que tienen y además reciben sueldo de legislador como Pedro Haces, quien ha hecho fortuna y relaciones públicas con poderosos a cuenta de los trabajadores.
El año pasado se festejó su cumpleaños posando con Carlos Slim.
Ambos fueron acercados a la arena política de la 4T ni más ni menos que por Obrador.
¿Entrados en estos vericuetos de la política hipócritamente austera, debemos pedirles que, por lo pronto, hagan como que son sencillitos, humilditos?
Don Benito Juárez murió en la presidencia y no pudo retirarse para hacer ostentación de lo que pudo hacer con sus sueldos de gobernador, presidente de la Suprema Corte y presidente de la república.
Al morir, el inventario de sus bienes constaba de: dinero encontrado en la casa mortuoria: 573 pesos; dinero en poder de los señores Nerodio y Blanco: 20 mil 119 pesos con 88 centavos; efectivo cobrado como Presidente de la República $1,500; $5 mil 121, por ganancias como presidente de la República; en alhajas $562.00; en muebles y menaje de casa: $4 mil 153 con 25 centavos; una calesa usada y un tronco de mulas: $500.00.
La casa #4 del portal de mercaderes: $29,827 con 67 centavos; la casa #3 de la de San Francisco: $33,235 con 82 centavos; la casa #18 de la calle Tiburcio: $28 mil 754; La casa en Oaxaca en la calle del Coronel: $3.566 con 46 centavos.
Libros, su valor: $922 con 53 centavos; acciones de minas y ferrocarril: $4 mil 770; ropa de uso: $149 pesos con 75 centavos.
El total de sus bienes: $151,233 con 81 centavos.
Algo así como 64 millones de pesos actuales.
Seguro estoy que bien ganados.
En sus tiempos, como ahora, los sueldos de la clase política estaban lejos de los de las clases populares.
Ahora analicemos si lo que les pagamos, sobre todo a partir del 2018 ha retribuido al pueblo y servido a la nación de manera directa.
Se han logrado avances pero siguen siendo la seguridad, la salud y la educación los grandes retos.
Derrotados los partidos políticos sirvientes de los potentados, sigue latente la lucha por separar el poder económico del poder político, aunque sobran los acomedidos que se hacen a la sombra del adinerado con aspiraciones a gobernar con la esperanza de sacar provecho.
Claro ejemplo es el régimen de pensiones privatizado en favor de los banqueros y sus afores, en una lucha que no es contra Sheinbaum sino contra el poder económico.
Las muchedumbres satanizan a la clase política porque gastan como ganan y se ofenden porque los trabajadores señalan el capital de 7 billones que manejan en las afores 9 machuchones de la oligarquía.
Así anda el abarrote.

