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domingo, abril 19, 2026

EL CÓDIGO DE CONDUCTA DE LA SEGE

EL CÓDIGO DE CONDUCTA DE LA SEGE, INOPORTUNO Y ENGAÑOSO.

En momentos en los que se desata una insurgencia magisterial a lo largo y ancho del país, a las autoridades educativas potosinas se les ocurre la genial idea de hacer llegar a los trabajadores de la educación una Carta Compromiso para que “voluntariamente” se comprometan a cumplir un Código de Conducta.

Piden a los desconcertados trabajadores firmar que recibieron y conocen el contenido del Código señalado, con el compromiso de cumplirlo y comportarse en estricto apego a sus disposiciones; pero no lo recibieron.

Lo que menos interesa a la autoridad es que conozcan tal Código de Conducta, así que no se molestan en entregarlo, sin importar que el escrito inicie con la frase “he recibido y conozco el contenido del Código de Conducta”.

Así que, si no se entrega en ese momento el citado Código como se asegura, puede firmar bajo protesta exponiendo que no lo recibió.

Dicha Carta Compromiso tiene sustento en acuerdos diversos publicados en el Diario Oficial de la Federación, en los que se emite el Código de Ética, mismo que obliga a las dependencias, entidades y empresas productivas del Estado a emitir sus respectivos Códigos de Conducta.

Esteban Moctezuma Barragán, entonces Secretario de Educación, expidió el acuerdo, en agosto de 2019, relacionado a este Código de Conducta.

Lo mínimo esperable es que las autoridades competentes difundan este Código entre los trabajadores de nuevo ingreso.

¿Lo hacen? La respuesta es obvia: no.

Si les interesara un mínimo que los trabajadores en activo lo conocieran, lo entregarían a ellos previo inicio del ciclo escolar o dentro de cualquier viernes último de mes. ¿Lo han hecho? Tampoco.Hasta ahora, que ven crecer un genuino movimiento que demanda reivindicaciones laborales y sociales, hacen llegar una hoja como “anexo único”.

La intención es evidente: buscan atemorizar para inhibir la participación masiva.

En el grotesco anexo señalan que el trabajador, una vez que dice haber recibido el Código y conocerlo, “voluntariamente se compromete a cumplirlo”, cuando el Código de Conducta, según lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, deberá ser observado y cumplido, sin excepción por todo el personal.

Salta a la vista que los primeros que desconocen la normatividad interna son los propios emisores del Código.

Y a mi parecer les conviene que la ignorancia sea general para así proceder a una campaña de intimidación.

Si los trabajadores conocieran y analizaran los Códigos de Ética y de Conducta publicados en el Diario Oficial, entenderían que su contenido no se contrapone a ningún esfuerzo por reclamar lo que a su derecho competa como trabajadores.

Actuar inoportuno el de la autoridad local, cuando la propia presidenta Sheinbaum y el secretario de educación Mario Delgado se han comprometido a no sancionar a quienes están luchando con demandas justas, reconocido ésto por la propia primer mandataria.

De acuerdo a la SEGE, desde las autoridades de alto nivel hasta el mas humilde trabajador, deben comprometerse a manifestar de manera oportuna sus preocupaciones o dilemas éticos ante el Comité o ante la Unidad.

¿Sería considerado un dilema ético o preocupación, para cualquier director o supervisor, sancionar al trabajador que lucha por sus propios derechos y por los de este directivo además, o sumarse a una lucha concreta?

¿El Comité de Ética ya recibió alguna manifestación en tal sentido?

Después de cuatro puntos sin mayor trascendencia, llegan al número 5 que señala el compromiso de evitar cualquier conducta que pueda implicar una conducta antiética o que pueda dañar la imagen de la Dependencia o Entidad.

Por supuesto que buscan relacionar la presente jornada nacional de lucha con conductas antiéticas, punto muy discutible.

Y aquí entramos a situaciones escabrosas.Una lista somera de conductas antiéticas a evitar tiene que ver con malversación de fondos, fraudes, sobornos, acoso laboral y/o sexual.

No sería ético, por ejemplo, el llenar los espacios altos o medios ajustados a compromisos políticos, como ha hecho el gobernador potosino con el batallón de incondicionales del fuereño diputado local Héctor Serrano, su hermano de pala, de quien señalan tiene a casi dos decenas de cercanos en la SEGE y otro tanto en el Congreso local.

El Código de Conducta de la SEP contempla prestar los servicios de forma respetuosa, eficiente e imparcial, sin discriminación u ostentación y orientado al interés publico. También refiere el evitar agredir, hostigar, amedrentar, acosar, intimidar, extorsionar o amenazar física, verbalmente o por algún medio al alumnado, personal superior y subordinado, compañeros y compañeras de trabajo y ciudadanía en general.

Otro punto es conservar los espacios de trabajo y educativos libres de hostigamiento y acoso sexual, así como laboral.

¿Cómo andan en estos temas los preocupados directivos?

Una conducta esperada es no conceder privilegios o preferencias y orientar sus decisiones de manera neutral e imparcial.

Vale la pena puntualizar que el Código de Conducta aplica también para autoridades intermedias y aún para el propio Secretario de Educación.

En la Carta Compromiso publicada en el Diario Oficial de la Federación en el Capítulo X, el trabajador se compromete a denunciar cualquier irregularidad, acto u omisión contrarios a este Código.

Así que es una navaja de dos filos, que corta para un lado pero también hacia el otro.

El capítulo I del Acuerdo, corresponde a la Carta de Invitación suscrita por Esteban Moctezuma Barragán, explicando la importancia de contar con un Código de Conducta que estableciera el comportamiento esperado del personal de la SEP para dignificar el servicio público, fortalecer las instituciones y lograr el bienestar de la ciudadanía, en particular de los educandos.

Allí refrendaba el absoluto rechazo a las conductas que atentan contra la integridad y la dignidad de las personas en los espacios laborales. Por ello, escribió Moctezuma Barragán, todas las personas que laboramos en la Secretaría de Educación Pública, asumimos el compromiso de actuar bajo el principio de Cero Tolerancia a la discriminación, al hostigamiento sexual y al acoso sexual.

Sostenía que conducirse conforme al Código de Ética de los Servidores Públicos del Gobierno Federal y al Código de Conducta para las Personas Servidoras Públicas de la Secretaría de Educación Pública permite actuar de forma coherente e íntegra a fin de prevenir y combatir cualquier forma de corrupción.

Invitó a conocer el Código de Conducta y hacerlo suyo, asumiendo el compromiso de adoptar sus principios, valores y reglas de integridad.

Pero a las autoridades locales poco importa darle difusión.Se postuló como objetivo del Código de conducta de la SEP el proporcionar al personal las conductas éticas que los orienten en su actuación, a fin de que en el desempeño de su empleo, cargo o comisión se conduzcan bajo los principios, valores y reglas de integridad que deberán observar en situaciones específicas que se les presenten.

Nada qué ver con acciones de lucha sindical para rescatar derechos conculcados desde el poder.

El panfleto distribuido por directivos no dice nada sobre acoso u hostigamiento laboral que atentan contra la autoestima, salud, integridad, libertad o seguridad de las personas; tampoco dice nada sobre acoso sexual, discriminación, hostigamiento Sexual.

Su intención es amedrentar, intimidar e inhibir al tonto del pueblo que les crea, pues la firma del esperpento enmascarado como Código de Conducta, no aplica en este caso.

Además, cualquier acto de represión administrativa se revertirá contra la autoridad que lo ejecute, pues iría a contrapelo de la propia autoridad federal.Andar de queda-bien o de nalga-pronta, no luce a ninguna autoridad.

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