14.6 C
San Luis Potosí
jueves, enero 20, 2022
Alta en whatsapp Visión Noticias

DE PESOS Y CONTRAPESOS

#OPINIÓN #SLP #MÉXICO

DE PESOS Y CONTRAPESOS

En la democracia y división de poderes del Estado Mexicano, el Municipio es un caso de excepción.

Por Raúl Paulín.

La estructura del Estado Mexicano está plasmada en los artículos 39, 40, 41, 49 y 115 de nuestra Carta Magna, y su configuración es tanto horizontal como vertical.

Es HORIZONTAL en sus poderes autónomos; a) Legislativo, que crea, modifica y deroga leyes. b) Ejecutivo, que gestiona los asuntos públicos. Y c) Judicial, que interpreta las leyes e imparte justicia entre los ciudadanos.

Es VERTICAL en sus órdenes de gobierno:

a) Federal, que regula a la Nación con sus entidades federativas, la Ciudad de México y los municipios; estos últimos responsabilidad de los Estados. En este orden de gobierno, el Ejecutivo rinde una cuenta anual ante el Poder Legislativo sobre la administración de los recursos públicos, así como un informe de la situación que guarda el país. A este acto se le conoce como «rendición de cuentas» y el Ejecutivo solo tiene la facultad de enterar el estado de la administración pública, sin voz ni voto.

b) Estatal. En las entidades federativas priva el mismo esquema que en el orden Federal; el Ejecutivo rinde su cuenta anual al Legislativo, sin voz ni voto.

c) Municipal. En los ayuntamientos el modelo es distinto; el Ejecutivo o presidente municipal también comparece anualmente para informar el estado que guarda la administración de los recursos públicos, sin embargo existen actos que cambian radicalmente en relación con los órdenes federal y estatal.

Para comprender lo anterior, se debe ubicar a la figura del Cabildo, que es el órgano colegiado municipal que se reune -ayunta-, por lo menos una vez al mes y tantas ocasiones como sean necesarias. Dentro de éste, el presidente cuenta con facultades extraordinarias de las que carecen los ejecutivos Federal y Estatal, pues acude a todas y cada una de las sesiones de Cabildo ejerciendo voz y voto en la toma de decisiones, y en caso de empate ejerce un voto de calidad inclinando la balanza a su libre albedrío. Ejerce cierta presión en el ánimo de los miembros del cuerpo edilicio con su sola presencia; lo que resulta contradictorio en el sistema democrático y de separación de poderes, ya que la coacción, intimidación y voto doble, abonan a un atraso significativo en el desarrollo de la colectividad y democracia municipales.

En congruencia con la estructura propia de la división de poderes, el presidente debería quedar impedido de asistir a las sesiones de Cabildo, pues en un esquema como el planteado el párrafo de arriba, las discusiones y tomas de decisión son sometidas a la presión de una sola persona, lo que para el avance institucional y colectivo representa consecuencias negativas.

Esta condición deja en entredicho al sistema político, democrático y administrativo de la Nación, en virtud de que el Municipio es la primera instancia para satisfacer las necesidades ciudadanas. El presidente debería comparecer ante el Cabildo solo cuando se le requiera, y de manera obligada acudir a rendir cuentas del estado que guarda la administración pública al finalizar cada ejercicio fiscal, pero nunca con derecho a voz y voto.

junio 9, 2020

Te puede interesar

ültimas noticias