ALIAS …ALITO

ALIAS …ALITO.
«ALGO HUELE A PODRIDO EN DINAMARCA».

Alejandro Moreno no tiene vuelta de hoja: es priista y, como tal, refleja de manera diáfana a lo que queda de un partido al que hasta sus propios aliados de la derecha le sacan la vuelta.


Enfrenta cinco carpetas de investigación acusado de lavado de dinero por supuestas operaciones con recursos de procedencia ilícita mediante redes de empresas fantasma y prestanombres, de fraude fiscal por inconsistencias en declaraciones ante las autoridades fiscales, de uso indebido de atribuciones y facultades por asignaciones irregulares de contratos gubernamentales y servicios simulados, de tráfico de influencias por presuntamente beneficiar negocios de particulares o cercanos y, de peculado y desvío de recursos por el presunto manejo irregular de fondos públicos federales y estatales.


La Sección Instructora de la Cámara de Diputados y el pleno ya se habían hecho de la vista gorda cuando, en agosto de 2025, desecharon un primer expediente promovido por la Fiscalía de Campeche solicitando su desafuero, pretextando que no querían que se victimizase.
Priista desde los 16 años Alito fue moldeado por el PRI y es su fiel reflejo.


Consejero municipal y estatal del PRI; presidente del comité municipal y estatal, presidente de los jóvenes de la CNOP y del Frente Juvenil Revolucionario de Campeche; secretario de organización del Comité Nacional; coordinador nacional del Frente Juvenil Revolucionario con Madrazo; consejero nacional del PRI y Secretario de Organización del Nacional con Beatriz Paredes.


También fue Síndico en el ayuntamiento de campeche en 2002, Diputado Federal en dos ocasiones y Senador de la República en 2006 cuando Roberto Madrazo pierde las elecciones presidenciales.


Como presidente estatal del PRI en Campeche (2009) se gana la gubernatura para otro correligionario.


Secretario de Operación Política con Pedro Joaquín Coldwell, regresa a Campeche para ganar el 2015 la gubernatura de su estado con 40.46%, 10 puntos menos que su antecesor. En 2019 es presidente de la CONAGO y, ese año abandona la gubernatura para asumir la presidencia Nacional del PRI.


Como gobernador empezó a hacerse de medios de comunicación: compró El Sur en 8 millones, el periódico Novedades en 15 millones, la televisora Mayavisión a través de su hermano Gabriel Emigdio, El Expreso de Campeche y el portal webcampeche.com.
Hoy día, el gobernador de San Luis Potosí, “el pollo” Gallardo, también automotejado como “el padrino”, no le va a la zaga en ese aspecto.
Le gustan las reelecciones.


Electo presidente nacional del PRI en 2019, modificó los estatutos para poder ser reelecto en 2024 hasta el 2028.


También se ha reelegido en la COPPPAL, una agrupación de partiditos de América Latina y el Caribe fundada en 1979 por el entonces presidente del PRI Gustavo Carvajal Moreno y donde, como en toda tierra de ciegos, el tuerto es rey. Desde 2019, a la par de sus reelecciones en el PRI se ha reelecto, la última ocasión este 2026 para terminar en 2030 como presidente de ese organismo irrelevante.


Tragicómico que esta Conferencia Permanente de Partidos Políticos, se diga conformada por partidos democráticos y progresistas que buscan fortalecer el principio de libre determinación de los pueblos de América Latina así como promover la soberanía de cada país de la región, y que su presidentito, cuasi vitalicio, acuda a los Estados Unidos para pedir de rodillas que se entrometa en temas nacionales.
La desesperación consume al putrefacto PRI.


La impotencia les hace recurrir al escándalo y a la violencia física.


Bueno, Alito y su porrito Mancilla son priistas de toda la vida.


Manotean y patalean con angustia tal cual podría hacer el ahorcado o el ahogado.


Vociferan con desesperanza pretendiendo que se les considere, en su último aliento, como víctimas heroicas ante su propio cadalso.


La larga lista de acusaciones contra Alito Moreno, que podrían desembocar en su desafuero y posterior encarcelamiento contribuyendo a enriquecer al Instituto para Devolver lo Robado, bien podrían enderezarse contra cualquier otro gobernador de ese estilo, por ejemplo en San Luis Potosí, si fuera el caso que el pollito empadrinado hiciera encorajinar a las mujeres del poder, mismas que al parecer están a poco de estallar en su contra.


Para desviar las acusaciones Alito mandó a su porrito a provocar escándalo con el objetivo de que sus medios afines sacaran del foco público su corrupción.


El vocero de Morena hizo señalamientos previos.


Entre estos destaca un presunto desfalco de 83.5 millones de pesos, así como incongruencias entre sus ingresos como servidor público y el crecimiento de su patrimonio, vinculando otro presunto daño a través de un hermano de Alito con un contador que afectó el erario de Campeche.


Arturo Ávila señaló que Alito tiene que explicar propiedades que se acreditan a él y a sus familiares que no son menores: una casa de 695 metros cuadrados comprada en 2014 en 2.5 millones de pesos, otra propiedad de 1,819 metros cuadrados adquirida en 2016 por 7 millones de pesos pero que en realidad cuesta entre 127 y hasta 300 millones, una propiedad en el exclusivo Campeche Hills de 39,251 metros que adquirió en 155 mil pesos (a 3.95 pesos el metro cuadrado) que en realidad rondaría los 150 millones de pesos.


En 2019, cuando dejó la gubernatura para brincar al PRI, fue denunciado por enriquecimiento ilícito al adquirir 13 predios por cinco millones de pesos cuando su valor real superaba los cien millones.


Arturo Ávila también enlistó otro terreno de 265,201 metros cuadrados que le vendieron a Alito en 20 mil pesos, una playa privada en Champotón de 305,975 metros cuadrados adquirida antes de ser gobernador de Campeche en 2015 y que hoy tendría un precio de 450 millones de pesos.


Muchas de estas acusaciones vienen de Mexicanos Unidos contra la Corrupción y fueron publicadas por diarios nacionales como Reforma y El Financiero, además de las reveladas por Layda Sansores, actual gobernadora de Campeche.


Como presidente del PRI, Alito parece más el presidente de un comité de liquidación empresarial.


Primero se aseguró de estar en la lista de plurinominales para el Senado.


Entre las gubernaturas que se perdieron en 2021, entre ellas la de su propio estado Campeche, se cuentan Sonora, Sinaloa, Zacatecas, San Luis Potosí, Tlaxcala, Colima y Campeche.


Para 2022 perdió Hidalgo y Oaxaca. En 2023 perdió el emblemático Estado de México.


Solamente pudo conservar Durango y Coahuila…y a pesar de él.


Sin programa ni propuesta que atraiga a la ciudadanía se ha concentrado, olvidando el origen del crimen organizado, en apuntar a Morena como “narcopartido” y a sus integrantes como “narcopolíticos”, provocando que los guindas acudieran al INE, amparados en la Ley de 2014 aprobada en el feliz último sexenio del PRIAN, por priistas y panistas, para que bajara su campaña calumniosa prohibida desde 2014, como ya señalé, por los legisladores del PRI.


Defendían al INE “no se toca” y Alito acudió a denunciar en Estados Unidos a tres consejeros para pedir que les quiten la visa y les impongan sanciones económicas. También acudirá, dijo, ante la ONU, la OEA y la Corte Interamericana de Derechos Humanos; solamente le faltó el comité de vecinos de la colonia Arbolitos.


El caso es que dos de esos tres consejeros han estado ligados al INE desde que aún era IFE.


Rita Bell López Vences fue Consejera del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana en su natal Oaxaca de 2014 a 2023 en tiempos de ese “el INE no se toca” y, desde el 2023 fue insaculada en la Cámara de Diputados desde el 4 de abril con fecha de término al 3 de abril de 2032. Es poseedora de una brillante formación académica y trayectoria profesional.


El consejero Arturo Castillo Loza no se queda atrás. Ocupó cargos desde 2004 cuando el INE era IFE, así como en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Ante la falta de acuerdos entre las diferentes fracciones parlamentarias de la Cámara de Diputados fue designado también por insaculación como Consejero del 4 de abril de 2023 al 3 de abril de 2032.


También viene de ese INE que, según Alito y la Marea Rosa no se tocaba.


La tercera demandada por Alito Moreno es Frida Denisse Gómez Puga, misma que fue Titular del Órgano Interno de Control del Instituto Electoral de Tamaulipas y se había desempeñado como Consejera Electoral del Organismo Público en Tamaulipas. Desde el 21 de abril de este 2026 es Consejera Electoral del Consejo General del INE.


A las desgracias de Alito se suma el desaire de partidos como Movimiento Ciudadano y el propio PAN que se resisten a ir en alianzas electorales con el PRI, por aquello del “no te entumas” y tengan que pagar costos por la mala fama de lo que queda de los antes invencibles tricolores y su rabioso líder.


Tal vez, y repito, solo tal vez, sus restos putrefactos puedan ser recogidos por algún gobierno afín al Verde Ecologista.


En tal caso veremos a doña Sara Rocha dando el chapulinazo y cargando el pesado fardo tricolor.


Para terminar, el halcón Marco Rubio, Secretario de Estado de Trump, acaba de lanzar un lazo salvavidas para desviar la atención a los infortunios de alias Alito, cancelando la visa de Andrés Manuel hijo, en una jugada evidente pata cataflixiar, al estilo de Chabelo, como lo hizo para mantener a flote a la gobernadora de Chihuahua, señalando al gobernador de Sinaloa.


Las correrías, con el rabo entre las patas, de Alito hacia Estados Unidos, esperan los tricolores les reditúen para seguir respirando.

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